XX Premios Envero

      Con motivo de los XX premios Envero, que se celebraron el pasado 20 de mayo, nuestra Asociación realizó una nueva salida, esta vez eminentemente de carácter enológica, aunque como siempre, nunca nos olvidamos de la vertiente gastronómica, ni cultural.

Entrando en Finca Torremilanos dos chicas seguras y con mucha gasolina

        Nos desplazamos, para ir entrando en ambiente, el día antes, a la ciudad cuna del Ribera del Duero, Aranda. Recorrimos sus calles, visitamos sus iglesias, sus bodegas subterráneas, sus bares,…

El lugar elegido para el alojamiento fue el que se merece la ocasión: Finca Torremilanos, un hotel excepciónal situado a las afueras de Aranda de Duero. Este hotel es además una importante Bodega, que produce alrededor de 800.000 botellas de vino al año. Tiene además la curiosidad que es la única bodega de Ribera del Duero que puede producir Cava, pues en la bodega «desde siempre» se ha producido este tipo de vino y lo ha podido demostrar, por lo que se pudo acoger sin problemas a la DO Cava, no existiendo ninguna otra bodega de la zona que cumpliera estas condiciones. Además en internet, encontramos una oferta para el fin de semana con alojamiento, desayuno y visita a la bodega con cata, que salía fenomenal de precio (159 € habitación doble, todo el fin de semana con los desayunos correspondientes y la cata)

Saliendo de Torremilanos en dirección a los Premios Envero

 

             El día 20 Aranda de Duero se convirtió en la fiesta al vino por excelencia, primero disfrutamos de una cata de record, donde 1.000 catadores, tanto profesionales como aficionados al vino, decidimos que vinos son los mejores de una de las Denominaciones de Origen más conocida tanto en España como internacionalmente: Ribera del Duero. Para la ocasión nuestra Asociación estrenó equipamiento, que esperamos os guste a todos.

     La cata multitudinaria fue toda una experiencia, empezó con la recepción de credenciales, después la organización tenía dispuesta una generosa invitación a café, empanada y bollos, que siempre son de agradecer. Estuvimos haciendo algunas fotos para el recuerdo y nos sentamos en los puestos que nos tenían asignados. Los presidentes de mesa nos explicaron lo que teníamos que hacer con las respectivas fichas de cata y empezó la hora de los discursos de las personalidades políticas y enológicas del evento, esta parte fue un poco pesada, pues además del «ansia viva» que teníamos por empezar a catar, no se les entendía nada de lo que decían, ya que el pabellón tiene mucho eco.

     Llegó el momento cumbre y empezó la cata, los camareros empezaron a repartir un vino «tachuela» para quemar un poco el paladar y no penalizar a los que se sirven en primer lugar, pues se ha comprobado que los primeros salen siempre peor valorados. Después empezamos a catar los distintos vinos que se nos había asignado. A nosotros nos toco catar en cata a ciegas 9 vinos, 5 de ellos eran tintos jóvenes y 4 crianzas. No tuvimos mucha suerte con los vinos y no nos encontramos con ninguno espectacular, pero todos eran aceptables. A mitad de la cata se hizo un brindis multitudinario de todos los participantes siguiendo la iniciativa presentada por Movimiento vino DO, resultando una bonita situación.

    Una vez terminada la cata, disfrutamos de un excelente aperitivo que la organización del evento había dispuesto para todos los asistentes. Por la tarde, disfrutamos del Enverofest, donde hubo música en vivo y por un módico precio (3€ tres copas) pudimos disfrutar a conciencia de alguno de los vinos que se habían catado por la mañana.

Los ganadores del concurso en las diferentes categorías fueron:

Ganadores de XX Premios Envero

Rosado: Raíz de Guzmán 2016 Bodega Raíz de Guzmán y quesos Paramo de          Guzmán
Tinto Joven: Morozán 2016 Bodega La Asunción de Nuestra Señora
Tinto Roble: Tudanca 2015 Bodegas Tudanca
Tinto crianza: Tres matas 2014 (Bodegas y viñedos Vega de Yuso)
Tinto reserva: Tres matas 2013 (Bodegas y viñedos Vega de Yuso)
Tinto Alta Expresión: Antonio Izquierdo vendimia seleccionada 2012  Bodegas Izquierdo

Visita a la bodega Torremilanos

El viñedo esta muy retrasado para ser 20 de mayo

         El domingo por la mañana teníamos concertada la visita a la bodega Torremilanos que rodea al hotel. Nos recibió el enólogo de la bodega,  persona muy amable y agradable que se ve que sabe de lo que habla, llevándonos primeramente a dar un paseo por el campo. Nos explicó que la vid estaba muy tardía, pues cuando las viñas ya habían brotado, les llego una tremenda helada en la que estuvieron por debajo de cinco grados bajo cero durante cuatro horas y había arrasado con las yemas, teniendo la planta que usar las yemas “de repuesto” que tiene la vid, pero que esto supone una pérdida de producción del 70 por ciento, a continuación paso a explicar las características del viñedo, cultivos ecológicos y biodinámicos que son el sustento de la producción de vino de la bodega. En total unas 180 hectáreas, con características variadas. La mayoría de uva Tempranillo (tinta fina o tinta del país que es como se denomina en Ribera), aunque también tienen Merlot, Cabernet Sauvignon, Albillo, Sauvignon blanc, Chardonnay y otras, algunas relativamente recientes y otras viñas muy viejas pues la bodega tiene más de 100 años, la mayoría en espaldera aunque las viñas muy viejas están en vaso.

Mesa del Cava

Nos comentó que para evitar que los pájaros se coman las uvas, desde hace tiempo han optado por contratar (suele ser para finales de agosto, época del envero de la vid, que es cuando las uvas empiezan a madurar y ser apetecibles para los pájaros) a una empresa de cetrería que pone sus halcones a volar y hace huir a otros lugares a los pájaros. Nos estuvo informando también de cosas curiosas sobre la agricultura biodinámica que practican y que tienen el certificado Demeter de este tipo de agricultura para alguno de sus vinos. También explico que no se utilizaban herbicidas, que las hierbas no hacen ningún daño a la viña, pero que sin embargo los herbicidas sí. En cuanto al uso de insecticidas sintéticos y que permanecen en la viña tampoco los utilizan, se suele utilizar azufre que es algo permitido en agricultura ecológica. Además nos mostro como en las cabeceras de la fila de viñas han plantado rosales, estos no están solo de adorno, son unos sensores naturales de las plagas que pueden afectar a la viña. Las enfermedades comunes de la viña atacan antes a los rosales que a la vid, por tanto es muy fácil detectar así cuando va a venir una plaga y detenerla.

Sala de barricas

Una vez acabada la visita a las viñas pasamos a ver la sala de barricas, sencillamente impresionante en tamaño y limpieza (esto último común a toda la bodega, las fincas y el hotel). La mayoría de las barricas son bordelesas de 225 litros de roble francés,  aunque también hay de roble americano y de 500 litros, cambiándolas aproximadamente a los cinco años y enviando las viejas a la industria del Whiski. La sala esta climatizada en temperatura y humedad, los microporos de las barricas además de oxigenar el vino, tienen una pérdida de vino conocida como el “vino de los ángeles”  y si no controlaran la humedad, harían perder una cantidad de vino mucho mayor, que sería inadmisible por la pérdida total de rentabilidad.

De aquí hicimos una pasada por la sala profesional de cata de la bodega que está súper bien equipada con todo lo que se necesita para catar cómodamente.

 A continuación pasamos a la sala de los depósitos de fermentación, realizados en acero inoxidable, donde tienen 22 depósitos de 42.000 litros cada uno, suficientes para almacenar toda la producción de la bodega, si bien nos comento que tienen en otro lugar cercano, depósitos de cemento, que aportan cualidades distintas al vino y por tanto utilizan ambos tipos. Los de acero inoxidable, aquí existentes, están dotados de la más alta tecnología con control de temperatura.

Para terminar pasamos a la cata de alguno de los vinos de la bodega y el aperitivo con el que nos obsequiaron. Empezamos con un excelente vino blanco, con un año de fermentación en barrica, de la uva local Albillo al 40%, acompañada de otro 40 % de Sauvignon blanc y otras cantidades de adicionales de uvas blancas como la Chardonnay, este  vino no está acogido a la denominación de Ribera del Duero pues la DO no contempla los vinos blancos, continuamos con un rosado de tempranillo y después diversos vinos tintos, empezando por los que tenían menos a los que tenían más tiempo en barrica, todos básicamente de uva Tempranillo, pero algunos de solo esta uva y otros en coupage con Merlot o Cabernet Sauvignon. Todos los vinos son muy agradables, aunque nos quedamos con las ganas de probar el Cava de Macabeo que tienen.

       Podéis ver las fotos del evento pinchando en el enlace como siempre protegido por contraseña

           Con seguridad el año que viene volveremos a Aranda a disfrutar de la mejor fiesta del vino