Desarrollo de la cata

               El orden del día tan completo que teníamos por delante, provoco que la cata fuera un poco anárquica.  Los grupos fueron directamente a intentar adivinar que vino se trataba, en lugar de realizar un deseable análisis exhaustivo de los vinos, que con seguridad nos hubiera llevado a unos mayores niveles de acierto.

               La dificultad de la cata adivinatoria al final la aumentamos con un Sexto vino, este vino se trataba de un vino natural y ecológico de producción artesano, creado por nuestro particular enólogo del grupo (Aure), el vino es pura fruta y de una capa no muy alta.

               Se trataba de buenos vinos y todos los vinos fueron del agrado de los catadores. No se apreciaron defectos que invalidaran la cata de ninguna de las muestras

             Para la cata se crearon cuatro equipos con las personas que quisieron participar. La dificultad de la prueba era muy alta, basta decir que la posibilidad matemática de acertar todos los vinos es aproximadamente de 1 entre 50000 y la de fallar todos está por encima del 30%, los resultados fueron los siguientes:

              Uno de los catadores individualmente (sibarita cordobés para mas señas)  acertó la totalidad de los vinos, pero su gran acierto no se vio recompensado con el éxito de la prueba, pues no consiguió convencer al grupo de sus dotes y su grupo se quedo último con un solo acierto.

             Otros dos grupos consiguieron acertar dos de las seis muestras, que pese a lo que parezca no es un mal resultado, pues la dificultad es muy alta

             El cuarto grupo, acertó cuatro de las seis muestras, por lo que se merecen una ola muy grande y el reconocimiento de todos los demás.

 

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